sábado, 27 de diciembre de 2008

Cantando bajito

Detuvo su marcha, pensó y se hechó a reir. Encontrarse nuevamente cantando por la calle, en voz alta, sin auriculares; le resultó un tanto cómico. Era algo que no pasaba seguido, y era cantado con qué tenía que ver. Alzó su voz todavía más. Alguien de la vereda contraria volteó para ver. No le importó.