"Escribir no alivia penas". No estaba escrito así, pero, ya sea por un error de traducción o simplemente porque a mi me pareció acertada la frase, fue así como la leí. Lo que si logra la escritura, sin lugar a dudas, es acomodar ideas; y posiblemente eso lleve a un alivio, pero no es por arte de magia.
Lejos estoy de tener las ideas acomodadas, por ende (y según lo esbozado en el primer párrafo) lejos también de sentirme aliviado. Por eso escribo, para ordenar, para hacer más liviana la situación. Y ordenando me encontré con antiguos miedos, opacados ahora por uno mayor, y me causaron gracia. Lo que hace semanas atrás me producía pánico, me cortaba la respiración y hacía que mis manos transpiraran descontroladamente, ahora me hace reir.
Quiero reirme de este nuevo miedo, verlo desde donde veo ahora a los viejos, pero no se donde me tengo que parar.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)